
Histerectomía
Cirugía ginecológica oncológica.
La histerectomía es una cirugía que consiste en la extirpación del útero y puede formar parte del tratamiento de diferentes enfermedades ginecológicas, incluyendo algunos tipos de cáncer. Su planificación depende del diagnóstico, la extensión de la enfermedad, la edad de la paciente, sus antecedentes, los estudios de imagen y la necesidad de retirar estructuras adicionales como el cuello uterino, las trompas de Falopio o los ovarios. En casos oncológicos, esta cirugía puede ser una pieza central del tratamiento, mientras que en condiciones benignas debe evaluarse cuidadosamente frente a alternativas menos invasivas. Más allá del procedimiento, la histerectomía requiere una valoración integral que considere seguridad quirúrgica, recuperación, fertilidad, función hormonal y calidad de vida.
Sobre el
Procedimiento
Qué es la histerectomía
La histerectomía es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se extirpa el útero. Dependiendo del diagnóstico y de la planificación médica, también puede incluir la extracción del cuello uterino, las trompas de Falopio, los ovarios o tejidos cercanos.
Cuando se retira el útero, la paciente deja de tener menstruaciones y no puede quedar embarazada. Si durante la cirugía se extirpan ambos ovarios, se produce una menopausia quirúrgica, ya que los ovarios son los órganos encargados de producir gran parte de las hormonas femeninas.
En el contexto oncológico, la histerectomía puede formar parte del tratamiento de ciertos cánceres ginecológicos, como cáncer de útero, cuello uterino, ovario o tumores relacionados con órganos reproductivos internos. La indicación depende del tipo de tumor, su estadio, los resultados de los estudios y la estrategia terapéutica definida por el equipo médico.
Cuándo puede indicarse
La histerectomía puede recomendarse por enfermedades malignas o benignas, siempre después de una valoración médica detallada.
En cáncer ginecológico, puede ser necesaria cuando el tumor se origina en el útero, el cuello uterino o estructuras ginecológicas relacionadas. En algunos casos, puede ser el tratamiento principal; en otros, se combina con radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia u otros tratamientos según el diagnóstico.
También puede indicarse en enfermedades benignas que generan síntomas importantes o que no responden a tratamientos conservadores. Entre ellas se encuentran fibromas uterinos con sangrado persistente, anemia o dolor; endometriosis severa; prolapso uterino; sangrado uterino anormal; o dolor pélvico crónico claramente relacionado con el útero.
Cuando la cirugía no se realiza por cáncer, es importante evaluar alternativas antes de tomar una decisión definitiva, especialmente en pacientes que desean conservar fertilidad o evitar una intervención mayor.
Tipos de histerectomía
Existen diferentes tipos de histerectomía, y cada uno responde a una necesidad clínica específica.
La histerectomía total consiste en retirar el útero y el cuello uterino. Es una de las formas más frecuentes del procedimiento.
La histerectomía subtotal o supracervical retira el cuerpo del útero, pero conserva el cuello uterino. En estos casos, la paciente debe continuar con controles ginecológicos y pruebas de tamizaje cervical cuando estén indicadas.
La histerectomía radical se utiliza principalmente en determinados casos de cáncer ginecológico. Además del útero y el cuello uterino, puede incluir la extracción de tejidos cercanos, parte superior de la vagina y ganglios linfáticos, según la extensión de la enfermedad.
La salpingooforectomía puede realizarse junto con la histerectomía cuando es necesario retirar trompas de Falopio y ovarios. Esta decisión tiene implicaciones hormonales importantes y debe discutirse antes de la cirugía.
Cómo se realiza
La histerectomía puede realizarse por diferentes vías quirúrgicas. La elección depende del diagnóstico, el tamaño del útero, la sospecha de cáncer, cirugías previas, condiciones anatómicas, experiencia del equipo quirúrgico y estado general de la paciente.
La vía abdominal se realiza mediante una incisión en el abdomen y puede ser necesaria cuando se requiere mayor exposición quirúrgica, cuando el útero es grande, cuando hay enfermedad extensa o cuando el caso oncológico exige una evaluación más amplia.
La vía vaginal permite retirar el útero a través de la vagina, sin una incisión abdominal visible. En condiciones benignas seleccionadas puede ofrecer una recuperación más rápida.
La vía laparoscópica o mínimamente invasiva utiliza pequeñas incisiones e instrumentos especiales para realizar la cirugía con menor trauma de la pared abdominal. En algunos casos puede apoyarse con tecnología robótica, siempre que sea apropiado para el diagnóstico y la seguridad de la paciente.
Evaluación previa
Antes de una histerectomía, la paciente puede requerir estudios de imagen, análisis de sangre, valoración anestésica, pruebas ginecológicas y, si existe sospecha oncológica, biopsias o estudios específicos para confirmar el diagnóstico.
Entre las pruebas frecuentes se encuentran ecografía pélvica, resonancia magnética, tomografía, citología cervical, biopsia endometrial o estudios complementarios según el caso. La finalidad es definir con precisión la enfermedad, planificar la vía quirúrgica y anticipar si será necesario retirar estructuras adicionales.
En pacientes con cáncer, la evaluación previa también permite establecer el estadio de la enfermedad y coordinar si la cirugía debe realizarse antes o después de otros tratamientos.
Recuperación y seguimiento
La recuperación depende de la vía quirúrgica utilizada, la extensión de la cirugía, la edad de la paciente, sus enfermedades asociadas y si se retiraron ovarios, ganglios linfáticos u otros tejidos.
Después del procedimiento puede haber dolor controlable, cansancio, inflamación abdominal, sangrado vaginal leve o limitación temporal para realizar esfuerzos. El tiempo de recuperación puede variar: algunas técnicas mínimamente invasivas permiten una recuperación más rápida, mientras que la cirugía abdominal suele requerir más tiempo.
Durante las primeras semanas se recomienda seguir las indicaciones médicas sobre reposo relativo, movilidad progresiva, cuidado de heridas, actividad física, relaciones sexuales, uso de medicamentos y controles posteriores. El seguimiento es esencial para revisar cicatrización, informe patológico y necesidad de tratamientos complementarios.
Aspectos importantes a considerar
La histerectomía es una cirugía mayor y, aunque suele realizarse con seguridad, puede implicar riesgos como sangrado, infección, lesiones de vejiga, vías urinarias, intestino u otras estructuras cercanas, así como complicaciones relacionadas con anestesia o trombosis.
También puede generar cambios físicos y emocionales importantes. La pérdida definitiva de la fertilidad, la posibilidad de menopausia quirúrgica si se retiran los ovarios y el impacto psicológico de la cirugía deben conversarse con claridad antes del procedimiento.
En casos de cáncer, la prioridad es controlar la enfermedad con la mayor seguridad posible. En enfermedades benignas, la decisión debe tomarse con especial cuidado, considerando síntomas, alternativas, expectativas y calidad de vida.
Enfoque del Dr. William Puente
En la histerectomía, el Dr. William Puente prioriza una planificación quirúrgica precisa, basada en el diagnóstico, la extensión de la enfermedad y las condiciones particulares de cada paciente. Su enfoque integra criterio oncológico, seguridad técnica y acompañamiento humano, buscando que cada decisión quirúrgica responda a una necesidad médica clara y contribuya a un tratamiento integral, seguro y cuidadosamente planificado.

Cultura preventiva
La prevención es parte esencial de una atención médica responsable, orientada a promover hábitos de cuidado, controles oportunos y una mayor conciencia sobre la importancia de proteger la salud antes de que aparezcan señales de alarma o condiciones avanzadas.
Detección temprana
La detección temprana permite reconocer señales importantes a tiempo, evaluar cada caso con criterio médico y orientar decisiones oportunas que favorezcan un diagnóstico más preciso, un manejo adecuado y mejores posibilidades de tratamiento para cada paciente.
Atención profesional
La atención profesional se fundamenta en experiencia, certificación y criterio médico especializado, ofreciendo a cada paciente una valoración responsable, orientación clara y acompañamiento seguro durante el proceso de diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

Agenda tu cita
hoy mismo!
Fácil, y sin complicaciones
Agenda tu cita y recibe una evaluación personalizada con el Dr. William Puente, orientada a comprender tu diagnóstico, revisar tus estudios y definir los próximos pasos de tu tratamiento con precisión, criterio oncológico y acompañamiento humano desde el primer contacto.
Nuestros Valores
Compromiso
Atención cercana y responsable en cada etapa del proceso médico.
Alta Calidad
Valoración cuidadosa y acompañamiento profesional en cada caso.
Honestidad
Comunicación clara, directa y realista para orientar cada decisión.
Seguridad
El cuidado de la vida guía cada procedimiento, decisión y recomendación.
Ética Profesional
Práctica médica transparente, respetuosa y basada en criterio especializado.
Confianza
Relación médica basada en respeto, integridad y acompañamiento humano.
Join the team / Careers
Visítanos
Hospital Metropolitano
Av. Eloy Alfaro N33-51 y Suiza
Quito 170518, Ecuador
Torre Médica 1 · Consultorio 310
Experiencia y Humanidad
© 2026 Derechos Reservados
_edited.png)
Dr. William Puente
CIRUJANO ONCÓLOGO
© 2026 Derechos Reservados

_edited.png)